Ser y Conocimiento
El hombre como dualidad
"El hombre, en el estado normal natural a él, es tomado como una dualidad. Consiste enteramente de dualidades o 'pares de opuestos.' Todas las sensaciones, impresiones, sentimientos, pensamientos del hombre están divididos en positivo y negativo, útil y dañino, necesario e innecesario, bueno y malo, agradable y desagradable."
"El trabajo de los centros procede bajo el signo de esta división. Los pensamientos se oponen a los sentimientos. Los impulsos de movimiento se oponen al anhelo instintivo de quietud."
Todo en nosotros está fragmentado, dividido, en conflicto. Esto no es un defecto accidental—es nuestra condición actual.
Hombre número 1, 2, 3
Gurdjieff clasificó a los seres humanos según cuál centro predomina en ellos:
- Hombre número 1: Centro de gravedad en el centro motor/instintivo. Vive principalmente a través del cuerpo, las sensaciones, los hábitos físicos.
- Hombre número 2: Centro de gravedad en el centro emocional. Vive principalmente a través de sentimientos, gustos, aversiones emocionales.
- Hombre número 3: Centro de gravedad en el centro intelectual. Vive principalmente a través de pensamientos, teorías, construcciones mentales.
Estos tres tipos de hombre están todos en el mismo nivel de desarrollo. Ninguno es superior a los otros. Cada uno tiene su propio tipo de conocimiento—pero todos están igualmente dormidos.
Conocimiento sin ser
Un hombre puede acumular vasto conocimiento. Puede leer bibliotecas enteras, estudiar sistemas filosóficos, memorizar enseñanzas. Pero si su ser permanece en el mismo nivel, ese conocimiento no le sirve para nada real.
Salzmann lo expresa directamente:
"Nuevo conocimiento es necesario, un conocimiento que pueda llevar a un nuevo entendimiento del hombre y a un cambio en el ser, es decir, a la evolución."
El conocimiento ordinario no cambia el ser. Podemos saber perfectamente que estamos dormidos—y seguir dormidos. Podemos entender intelectualmente la necesidad del recuerdo de sí—y nunca recordarnos.
Ser sin conocimiento
Igualmente, un hombre puede desarrollar cierto ser—cierta fuerza, cierta presencia—sin el conocimiento correspondiente. Esto también es desequilibrado y peligroso.
Un hombre con ser pero sin conocimiento puede tener fuerza de voluntad, pero no sabe hacia dónde dirigirla. Puede tener poder, pero lo usa ciegamente. Puede tener desarrollo, pero es desarrollo unilateral.
El desarrollo paralelo
"La ciencia subyacente al Cuarto Camino es antigua, aunque ha sido olvidada. Es una ciencia que estudia al hombre no solo como es sino como puede llegar a ser. Considera al hombre como teniendo una posibilidad de evolucionar, y estudia los hechos, los principios y las leyes de esta evolución."
"Esta es una evolución de ciertas cualidades que no pueden desarrollarse por sí mismas. No puede ser mecánica. Esta evolución llama al esfuerzo consciente y al ver."
La evolución real requiere desarrollo paralelo de ser y conocimiento. Uno sin el otro no produce resultados.
Hombre número 4
Salzmann describe la transición crucial:
"El trabajo correcto sobre uno mismo, según Gurdjieff, comienza con la creación de un centro de gravedad permanente. Esto distingue la etapa del ser que él llamó hombre número cuatro."
"Este es alguien que despierta a sí mismo y pregunta, '¿Quién soy yo?' Ve que no sabe que existe, ni cómo existe. Ve que está viviendo en un sueño y siente una necesidad de conocer su propia realidad."
"Comienza a separar cosas en sí mismo, lo real de lo imaginario, lo consciente de lo automático. A diferencia del hombre número uno, dos o tres, ve con cierta claridad, conoce su situación."
El hombre número 4 no pertenece ya a ninguno de los tres tipos inferiores. Ha comenzado el trabajo real. Su centro de gravedad ya no está en un centro particular—está en el trabajo mismo.
El centro de gravedad del trabajo
"Las fuerzas en él comienzan a tomar una dirección, la dirección de un centro de gravedad de atención. Conocerse a sí mismo se ha convertido en el objetivo más importante, el centro de gravidad de su pensamiento e interés."
"Desea verse a sí mismo como es. Su centro de gravedad es una pregunta, una pregunta que no lo deja dormir."
El hombre número 4 lucha para dividir su atención entre una Presencia que intenta sostener y una manifestación en la que se pierde. Esta lucha requiere que todos los centros trabajen con la misma intensidad.
Hombre número 5, 6, 7
Más allá del hombre número 4, existen niveles superiores:
- Hombre número 5: Ha alcanzado unidad. Tiene un Yo permanente. Su conocimiento es conocimiento de todo su ser.
- Hombre número 6: Tiene todas las cualidades del hombre número 5, pero también cualidades que resultan de la cristalización del cuerpo superior.
- Hombre número 7: Ha alcanzado todo lo que un hombre puede alcanzar. Tiene voluntad permanente, consciencia permanente, Yo permanente e individual.
"El desarrollo de la máquina humana y el enriquecimiento del ser comienza con un funcionamiento nuevo e inacostumbrado de esta máquina."
El pentágono y el hexágono
Ouspensky describe el proceso simbólicamente:
"Sabemos que un hombre tiene cinco centros: el pensante, el emocional, el motor, el instintivo, y el sexual. El desarrollo predominante de cualquier centro a expensas de los otros produce un tipo de hombre extremadamente unilateral, incapaz de desarrollo ulterior."
"Pero si un hombre trae el trabajo de los cinco centros dentro de él a un acuerdo armonioso, entonces 'encierra el pentágono dentro de él' y se convierte en un tipo terminado del hombre físicamente perfecto."
"El funcionamiento completo y apropiado de cinco centros los trae a unión con los centros superiores que introducen el principio faltante y ponen al hombre en conexión directa y permanente con la consciencia objetiva y el conocimiento objetivo."
"Y entonces el hombre se convierte en la estrella de seis puntas."
Conocimiento del todo
"El conocimiento es conocimiento del todo. Sin embargo, solo podemos recibirlo en fragmentos. Después debemos conectarlos nosotros mismos para encontrar su lugar en una comprensión del todo."
El Cuarto Camino ofrece fragmentos de un conocimiento completo. Pero estos fragmentos deben ser conectados a través del trabajo—no simplemente estudiados intelectualmente.
La transformación de la dualidad
"La comprensión de la dualidad en uno mismo comienza con la realización de la mecanicidad y la realización de la diferencia entre lo que es mecánico y lo que es consciente."
"Cuando el auto-engaño es destruido y un hombre comienza a ver la diferencia entre lo mecánico y lo consciente en sí mismo, comienza una lucha por la realización de la consciencia en la vida y por la subordinación de lo mecánico a lo consciente."
"Para este propósito un hombre comienza con esfuerzos de establecer una decisión definida, viniendo de motivos conscientes, contra procesos mecánicos procediendo según las leyes de la dualidad."
La creación de un tercer principio permanente es la transformación de la dualidad en trinidad.
El nivel de ser determina lo que se puede ver
"Cada hombre solo puede ver al nivel de su propio ser."
Un hombre dormido no puede ver a hombres despiertos como despiertos. No tiene los instrumentos para percibirlos. Ve solo lo que su nivel de ser le permite ver.
Igualmente, no podemos entender enseñanzas que están más allá de nuestro nivel de ser. Podemos memorizar las palabras, pero el significado real permanece oculto.
El conocimiento vivo
Belcebú distingue entre dos tipos de conocimiento:
Uno es el conocimiento adquirido mecánicamente—fijado en la memoria sin participación del ser. Este conocimiento puede perderse, puede confundirse, no tiene poder transformador.
El otro es el conocimiento que surge a través de "fricción Zernofookalniana"—a través de confrontación de ideas, a través de trabajo activo con la información. Este conocimiento se integra con el ser y produce comprensión genuina.
"El conocimiento objetivo no tiene absolutamente nada en común con lo que tus favoritos llaman 'conocimiento.'"